
Las divisiones administrativas no siempre reflejan cómo vivimos la ciudad. Usamos manzanas y radios caminables para agrupar viviendas comparables, respetando barreras reales como avenidas, pendientes o parques, y evitando mezclar bloques que no comparten dinámica de alquiler ni oferta cotidiana relevante.

Para que dos cuadras se comparen con justicia, homogeneizamos por número de habitaciones, superficie, estado y servicios clave. Esta estandarización reduce las distorsiones cuando aparece un lote atípico de estudios de lujo o casas antiguas, y permite detectar variaciones reales en valores por metro cuadrado útiles.

Aplicamos reglas transparentes para identificar subidas repentinas causadas por cambios de publicación masiva, promociones o errores tipográficos. Cuando la señal es dudosa, la marcamos y no la usamos para proyecciones, preservando la integridad del histórico y evitando exageraciones que confundan a quienes buscan vivienda.
Todos los eventos pasan por ofuscación, supresión de identificadores y agrupamiento mínimo. Cuando una cuadra tiene muy pocos datos, retrasamos la publicación hasta alcanzar umbrales seguros. La prioridad es cuidar personas, evitar rastreos indeseados y mantener información útil sin exponer hogares ni prácticas comerciales sensibles.
Publicamos notas metodológicas, márgenes de error y ajustes aplicados, invitando a cuestionar y mejorar. Si detectas sesgos por temporada, zona universitaria o turismo, escríbenos: incorporamos retroalimentación y verificaciones cruzadas para que cada bloque refleje mejor su realidad cotidiana, sin exageraciones ni subestimaciones convenientes.
Las gráficas nunca muestran el olor del pan ni el sonido de una plaza. Relaciona las curvas con caminatas, conversaciones y lectura de contratos. Combinar cifras y experiencia cotidiana reduce malentendidos, fortalece tus argumentos y crea acuerdos más duraderos, incluso cuando hay incertidumbre o plazos muy ajustados.
All Rights Reserved.